Ubicada en el condado de Kerry, al sur del país, la Península Dingle es el punto más al oeste de Irlanda. Entre la montaña Brandon y el Océano Atlántico, una ruta de aproximadamente 40 km permite descubrir acantilados, playas, pequeños pueblos y muestras de la historia y el arte irlandés.
Hacia el final de la ruta volvemos a encontrar más muestras de la cultura irlandesa integrada perfectamente en su naturaleza: Riasc, las ruinas de una iglesia del siglo VII; Kilmalkedar, las ruinas de un monasterio del siglo XII levantado en un antiguo campo dedicado a ritos paganos; y especialmente,
el Oratorio de Gallorus, pequeña construcción del siglo VII, conservada de forma íntegra, dedicada a la oración de las primeras comunidades cristianas de la época. Aunque su tamaño es reducido, su visita merece la pena; a mi me resulto conmovedor. Es sorprendente ver que se mantiene en pie a pesar de la edad, la sencillez y sobre todo que no se uso ningún tipo de argamasa en su construcción (y a pesar de ello es completamente una construcción impermeable).
Esto ha sido un pequeño resumen, casi de guía turística, del que sin duda será el lugar (el día) que mejor recuerdo dejará en mi memoria de nuestro viaje a Irlanda. 100% recomendable. La excursión in situ da para más que lo que aquí he resumido, especialmente para largos ratos tumbado en una ladera verde con el océano de fondo. Dejo alguna foto más para los curiosos.














